El Doctor Horacio Lucero está en las primeras líneas de fuego desde principio de abril. Es el jefe de Laboratorio del Instituto de Medicina Regional que forma parte de la red provincial de laboratorios,donde se analizan las muestras de hisopados de todo el territorio provistas por el Ministerio de Salud del Chaco. ” Pensábamos que en esta época estaríamos organizando las vacaciones, pero estamos muy lejos de eso. Trabajamos 10 horas continúas analizando las muestras, es muy cansador. Es un proceso largo y detallado, se realizan 600 testeos por día en la provincia”,comienza relatando en la entrevista que concedió a Mariana Horianski para STO Radio 90.5 Mhz.
En específico sobre cómo es el proceso de detección del virus y cuánto tiempo lleva la obtención de resultados, detalla: “Al laboratorio llegan las muestras de las personas con síntomas luego de los hisopados, luego de ir al centro de hisopados se distribuyen en los laboratorios de salud pública y uno de la universidad; eso llega en horas de la tarde y en un periodo de 3 horas controlamos los hisopos con los nombres de cada uno de los posibles infectados. Luego pasamos a la fase de inactivación del virus y luego pasamos a otro laboratorio para el proceso de extracción de material genético del virus y de allí con el método químico se extrae el material genético. Luego, al día siguiente pasa a un tercer laboratorio para hacer una amplificación genética del virus realizando la PCR en tiempo real, es como una fotocopia, son tres horas más. Es un trabajo muy extenso porque son muchas muestras y los resultados los damos luego de 12hs. Luego salud publica finaliza con la publicación de datos”.
“En el laboratorio somos un grupo de 13 personas, todos tienen formación de posgrado en biología molecular. Estamos todos capacitado y rápidamente, cuando nos llamaron para trabajar en esta causa, estuvimos presentes”,confirmó entusiasmado.
El Dr Lucero, previo a la pandemia, estaba enfocado en el análisis de los problemas que generan los agroquímicos en los campos y su consecuencia en la población. “Nunca me imaginé que viviríamos una situación de estas, en diciembre cuando surgió este virus en China no se le daba la magnitud de lo que podía ser, recién en febrero vimos que era muy grave pero ya era tarde”. “A nosotros nos hicieron un contrato por tres meses, pensábamos que podría tener una solución rápida, pero esto es grave y no hay que desviar el objetivo de bajar los casos”.
“Esta pandemia nos sirve como una experiencia enriquecedora como también fue un motor para que las instituciones se equiparon de mejor manera”,asegura.
“Tenemos que entender que la información científica es escencial y no cualquiera puede brindar una cura como si nada”, en referencia a quienes recomiendan tratamientos sin tener preparación especíca,por tomar el ejemplo del “peligro de consumir una bebida peligrosa como método de cura, sin chequear conocimientos”.
En relación con las distintas vacunas que están en distintos estadíos de experimentación,dijo:”La esperanza que tengo con la vacuna es difícil, se deben pasar 10 años para realizar una vacuna. En este caso se adelantaron las fases para avanzar rápidamente sin saber las formaciones genéticas del microorganismo. Es complejo y tenemos que pensar que por el momento no tenemos información sobre que virus circula en nuestra zona. Esto es un gran negocio y espero que se hagan las pruebas correspondientes, no queremos que los primeros en aplicarse sea el personal de salud, los conejillos de indias”.
Ante la relajación que se ve en la sociedad,reflexionó:“Con respecto a las fiestas clandestinas me generan angustias porque la gente no toma conciencia de lo que pasan las personas infectadas y al personal de salud que ha perdido la vida por este virus. Cuando uno ve esa desaprensión de la gente a uno le da tristeza porque no piensan en las personas que ya no está. Te da impotencia, pero esta cantidad de tiempo de aislamiento genera problemas psicológicos, es un problema, pero tenemos que buscar un equilibrio “


