Antes del anuncio oficial, el ministro de Economía, Martín Guzmán, había anticipado que los datos iban a rondar por esos niveles y ratificó que la idea es “que se vaya reduciendo cinco puntos porcentuales año a año”, tal como lo refleja el Presupuesto 2021.
Los aumentos que más incidieron en la evolución del nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC fueron los verificados en alimentos y bebidas, que subieron un 4,4%. Dentro de este rubro resaltó que las carnes se dispararon un 15% en el promedio nacional.
Desde la cartera conducida por Guzmán aclararon que esta performance fue motorizada “por una combinación de factores, como el proceso de retención de hembras, la suba del precio internacional del maíz y la estacionalidad propia del mes de diciembre cuando se celebran las fiestas”.
Mientras tanto, los ascensos más elevados se observaron en las divisiones salud (5,2%) y recreación y cultura (5,2%). En la primera influyó de manera significativa un aumento del 10% en las prepagas, mientras que la evolución de los precios en la segunda respondió a cuestiones estacionales y al hecho de que muchas de las actividades que habían estado paralizadas durante la pandemia de Covid-19 reanudaron tenuemente su marcha, dos factores que también traccionaron al alza los precios en el rubro de restaurantes y hoteles (4,6%).
Las actividades vinculadas con el turismo en el marco de la temporada de verano también generaron variaciones importantes en los pasajes aéreos y en los ómnibus de larga distancia. Esto, sumado a un ajuste del 4,5% en combustibles, provocó un aumento del 4,9% en el rubro transporte.