En el Gobierno adelantaron a Ámbito que se “está conversando sobre un nuevo sendero por 90 días”. En ese sentido, reconocen que se analiza “acomodar de manera gradual” el cronograma de aumentos por el cambio de contexto. “Tenemos diferentes escenarios y se está tratando de atender todas las variantes”, explicaron en la Secretaría de Comercio, donde también apuntan a trabajar con los insumos difundidos que tienen impacto directo en los costos de los fabricantes.Los relevamientos de las distintas consultoras dan cuenta de que la inflación no mostró grandes retrocesos el mes pasado. En el sector privado le ponen un piso del 7%. En el Gobierno aceptan que no habrá una gran desaceleración con respecto al alarmante dato de marzo.La medición de alimentos y bebidas de LCG, por ejemplo, arrojó un 9,5%. Ecolatina puso el foco en el traslado a precios de la corrida de los últimos 15 días en unos 6.000 bienes durables y detectó saltos del 6%. En promedio, Eco Go, la firma que dirige Marina Dal Poggeto, estima un 7,5% para todas las categorías que mide el INDEC.
Por estas horas el Gobierno se enfoca en acotar el efecto en precios de la corrida cambiaria y en reforzar las reservas. En Argentina, Massa y Tombolini negocian con las firmas locales y en contacto con Washington, el ministro, su vice Rubinstein y Leonardo Madcur pulsean con el FMI para adelantar desembolsos, mientras el color verde de la bandera de Brasil ilusiona a la primera plana del Gobierno que espera confirmar un alivio desde el país vecino con la ayuda de Lula.