Según el último Índice de Salarios del INDEC, el poder adquisitivo continúa con dificultades para recomponerse frente a la inflación. En el corto plazo, los ingresos corren varios escalones por detrás del aumento de precios y la mejora macroeconómica todavía no se refleja en la economía cotidiana.
Salarios vs inflación: el dato de noviembre
En noviembre de 2025, el índice de salarios aumentó 1,8% mensual, mientras que el costo de vida trepó 2,5%. En términos reales, los ingresos perdieron 0,7% de poder de compra en ese mes.
El crecimiento estuvo impulsado por subas de 2,1% en el sector privado registrado, 1,2% en el sector público y 1,7% en el sector privado no registrado.
La comparación interanual: mejora estadística, alivio limitado
En la medición interanual, los salarios subieron 40,3%, por encima del 31,4% de inflación acumulada. Sin embargo, esta mejora no alcanza para revertir el deterioro previo ni compensar las pérdidas recientes.
En el último trimestre relevado (septiembre-noviembre), los salarios registrados acumulan una caída real del 1,7%, lo que confirma que la recuperación sigue siendo frágil.
Sector público, el más golpeado
El desagregado muestra diferencias marcadas. En noviembre, los salarios privados registrados crecieron 2,1%, mientras que los públicos apenas 1,2%. En lo que va de 2025, los privados acumulan subas del 25,6% y los estatales del 27,7%.
Desde noviembre de 2023, los salarios del sector público perdieron 15,5% de poder adquisitivo, convirtiéndose en los más afectados por el ajuste.
El peso de la informalidad en los promedios
El sector privado no registrado mostró subas interanuales del 100,5%, lo que distorsiona el promedio general. Sin embargo, este incremento convive con altos niveles de precariedad: más de 11,6 millones de personas trabajan fuera del empleo formal, sin acceso pleno a derechos laborales y previsionales.
Pese al deterioro salarial, Argentina registra el salario pretendido promedio en dólares más alto de la región, con USD 1.250 mensuales. Sin embargo, la realidad dista de esa aspiración: el 46% de los trabajadores no se fue de vacaciones el último año por falta de recursos.
