El contexto climático tampoco acompaña. Chubut atraviesa el año más seco de la última década, con una marcada escasez de agua. Especialistas advierten que la falta de lluvias y las temperaturas extremas podrían repetirse en los próximos veranos, incrementando el riesgo de incendios forestales de gran escala.Ante la falta de recursos hídricos, muchos vecinos debieron aprender a manejar bombas de agua para abastecerse y proteger sus viviendas. El temor a que el fuego avance hacia Esquel y otras localidades densamente pobladas mantiene en vilo a toda la región.
La angustia se vive de cerca en cada comunidad afectada. Así lo expresó José, bombero y vecino de Cholila, quien destacó el esfuerzo colectivo: “Todo esto se está viviendo con mucha angustia. Hay viviendas en todos lados, incluso en las zonas más altas y más cercanas al fuego. Tenemos muchísimos voluntarios trabajando, incluso gente que se vino desde Salta”.