La última encuesta de la UIA, realizada entre 644 empresas, de las cuales 530 son industrias, mostró algunos datos acerca del complicado momento que atraviesa el sector .
Hubo un deterioro generalizado en las condiciones del sector respecto a encuestas recientes y desde enero del 2024 no se veían números tan magros. Solo el 13% registró mejoras en la producción y solo el 13,3% en las ventas internas. Además, empeoraron las expectativas hacia adelante.
De hecho, el informe de la UIA señaló: “Las expectativas positivas mostraron una moderación. Se redujo la proporción de empresas que prevé mejoras en su situación económica (47,8% frente al 60,4% del relevamiento anterior), en su sector de actividad (41% frente al 57%) y en el contexto económico nacional (51% frente al 68,6%)”. Entre los principales problemas que enfrenta la industria, el 46,1% dijo que es la baja de la demanda interna, lo que se explica tanto por el gasto de los hogares, como la demanda de otras industrias y la construcción.
En ese sentido, una pregunta clave que hace el relevamiento apunta a la evolución de las ventas internas. El 54% de las empresas dijo que cayeron en el último trimestre. Solo el 13,3% dijo que mejoraron.
Ambos datos son peores que lo que había mostrado el relevamiento anterior, de octubre, cuando solo el 47,4% había empeorado y el 21% había mejorado. De hecho, hay que ir hasta la encuesta de enero del 2024, en plena crisis tras la devaluación del 54%, para encontrar números peores.
Lo mismo en la producción: el 13% observó mejoras (había sido el 21% en octubre) y el 53,3% empeoró (había sido el 40,3%). Y también en el empleo: solo el 7,2% aumentó (había sido 10,6% en octubre del 2025) y el 22,2% lo redujo.
En ambos casos hay que remitirse hasta el relevamiento de enero del 2024 para encontrar números peores a los que se observaron en esta ocasión. Solo el 46,9% dijo que es un buen momento para invertir, menos que el 48,4% de la encuesta de octubre.
Acerca del 22,2% que dijo que redujo el empleo en sus fábricas, la UIA agregó: “Entre ellas, la mitad recurrió a la reducción de personal ante la menor actividad, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% implementó suspensiones. De cara a los próximos doce meses, el 19,4% anticipa un aumento en su plantel, mientras que el 26% prevé una reducción“.
Los números a la baja tanto en las ventas, como en la producción, como en las expectativas a futuro, se dan en un contexto en el que la industria se erigió como uno de los grandes perdedores del modelo económico: entre noviembre del 2023 y diciembre del 2024, tal como mostró la consultora Vectorial, cayó un 5,2% desestacionalizado.
Solo superó ese pésimo desempeño la construcción, que es un sector que al caer le resta demanda a muchas fábricas, con una contracción del 12,8%. Junto con el comercio, que cayó 1,1% en el período, los tres sectores son el tridente más creador de empleo.
En la otra vereda, el agro creció un 35%, la intermediación financiera un 24,8% y la minería un 18,3%. La actividad en total trepó un 4,4% en 2025, explicado en un 80% por el arrastre estadístico, tal como destacó un informe reciente del IIEP.
Ese informe, a cargo del economista Joaquín Waldman, señaló que la principal causa de crecimiento en 2025 (alza del 4,4% del PBI) fueron los impuestos netos, una categoría que no da cuenta de mejoras en la producción de ningún sector.
Descontando esa categoría, el crecimiento del año habría sido 3,6%, lo que, con un arrastre estadístico del 3,1% dejado por el 2024, implicaría en 2025 una mejora punta a punta de solo el 0,5%.
