Los favoritos de la Academia
1. Mejor película:
2. Mejor dirección:
Este es el choque de la noche. Paul Thomas Anderson es el eterno nominado que Hollywood “debe” premiar. Por otro lado, Ryan Coogler logró con “Sinners” algo que nadie había hecho: unificar a los técnicos y a los creativos bajo una película de terror. Si la Academia decide modernizarse de verdad, el premio es de Coogler. Si deciden saldar deudas pendientes, el Oscar se irá con Anderson.
3. Categorías de actuación:
- Mejor Actor: Timothée Chalamet (Marty Supreme) es el favorito absoluto, o al menos lo era hasta antes de su última polémica. Lo cierto es que su transformación fue tan comentada que parece difícil que alguien le arrebate el premio, aunque el peso emocional de Wagner Moura (El agente secreto) podría dar la sorpresa si los académicos deciden premiar la sutileza sobre la transformación física. Y también está el peso que tiene Michael B. Jordan, quien no solamente hizo un trabajo descomunal en “Sinners”, sino que nuevamente es el actor “premiable” y respetado de la Academia.
- Mejor Actriz: Jessie Buckley (Hamnet) corre con ventaja por su interpretación desgarradora. Sin embargo, Renata Reinsve (Valor sentimental) tiene el apoyo del bloque internacional que ha crecido tanto en la Academia recientemente. Pero, teniendo en cuenta el paso de Buckley por la temporada de premios, así como su sublime interpretación de Agnes en “Hamnet”, ella no solo es la favorita del público, sino también de la Academia.
- Mejores actores de reparto: Esta es, para mi, una de las ternas más difíciles. El trabajo de Sean Penn en “Una batalla tras otra”, así como el de Teyana Taylor en la misma película, merecen ser reconocidos. Pero, en lo que respecta a la terna femenina, no puedo dejar de lado a Elle Fanning en “Valor Sentimental” quien, con su talento, dio una interpretación que no es del todo valorada y merece el reconocimiento de la estatuilla. Sin embargo, si bien celebro el hecho de saber que Penn tiene la posibilidad de llevarse el premio, el duelo entre Taylor y Fanning me dejará un sabor amargo porque, la premiable en este caso es Teyana sin lugar a duda.
Los olvidados de la Academia
Cada año hay nombres que parecen fijos y terminan viendo la ceremonia desde casa. Este 2026 no es la excepción:
- Paul Mescal: El gran olvidado. Su trabajo en esta temporada fue excelso, pero parece que la saturación de nombres masculinos potentes (DiCaprio, Hawke, Chalamet) lo dejó sin espacio. La Academia aún le debe el reconocimiento a su madurez actoral y a su proeza a la hora de llevar a Shakespeare a la pantalla grande.
- Guillermo del Toro: Su ausencia en las categorías de animación o dirección por sus nuevos proyectos es un golpe para el cine latinoamericano y para la comunidad que busca visiones fantásticas. Pareciera que este año la Academia prefirió el realismo y el terror visceral sobre la fantasía gótica del mexicano.
- Julianne Moore: Otro nombre que sonaba fuerte para Actriz de Reparto y que fue desplazada por el doblete de Valor sentimental en la categoría.
¿Quiénes deberían ganar por mérito artístico?
Si nos alejamos de las apuestas y vamos al mérito puro, “Frankenstein” debería arrasar en los apartados técnicos. El trabajo de maquillaje, peinado y diseño de producción es una proeza que redefine el cine de época.
En la categoría de mejor película Internacional, la lógica dice que “Valor sentimental” tiene todas las de ganar, pero “El agente secreto” con Wagner Moura representa una narrativa mucho más necesaria y urgente en el contexto geopolítico actual de 2026.
Los Oscar 2026 serán recordados como la edición donde la Academia intentó equilibrar su pasado con su futuro. Las reformas en el visionado obligatorio han hecho que películas más pequeñas pero de altísima calidad, como “Sueños de trenes”, logren nominaciones en Guion y Fotografía, algo que en años anteriores la maquinaria publicitaria habría aplastado. Gane quien gane, el cine fue fortalecido y adecuado a una época en la que se valora más el trabajo que el prestigio.
