Poco después de que Donald Trump anunciara “conversaciones muy buenas y productivas” con Irán, el ministro de Exteriores iraní, Abbás Aragchi, negó las supuestas negociaciones con el país norteamericano y aseguró que se trata de un intento para reducir los precios de la energía.
“Las declaraciones del presidente estadounidense forman parte de los esfuerzos para reducir los precios del petróleo y ganar tiempo para implementar sus planes militares”, sostuvo el funcionario iraní en diálogo con el periódico IRAN que negó las presuntas negociaciones con Estados Unidos.
En sus declaraciones, Aragchi agregó: “Si bien ha habido iniciativas de países de la región para reducir las tensiones, la respuesta de Irán ha sido clara: no iniciamos la guerra y todas estas peticiones deben dirigirse a Washington“.
En paralelo, la agencia Fars, cercana a la Guardia Revolucionaria de Irán, sostuvo que no hay comunicación directa ni a través de intermediarios con EEUU y sostienen que su anunció solo fue una respuesta a las amenazas de la República Islámica sobre desplegar minas navales y atacar la infraestructura energética del Golfo Pérsico.
“No hay conversaciones entre Teherán y Washington”, remarcaron también medios iraníes sobre las presuntas negociaciones entre Teherán y Washington.
