La crisis en Medio Oriente entró este martes en una fase inesperada. Horas después del anuncio de Donald Trump, Irán confirmó formalmente el acuerdo de alto el fuego con Estados Unidos por dos semanas y aceptó habilitar la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles de la escalada por su peso sobre el comercio mundial de petróleo.
La confirmación llegó a través de un comunicado del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, difundido por la agencia Mehr. Allí se precisó que la pausa en las hostilidades apunta a abrir una instancia de negociación diplomática más amplia y que, durante ese período, se garantizará la reapertura “completa, inmediata y segura” del paso marítimo.
Por su parte, Donald Trump afirmó que obtuvo una “victoria total y completa”. “Victoria total y completa. 100%. Sin dudas”, dijo Trump en una breve entrevista telefónica con la AFP. Pero el líder estadounidense no dijo si volvería a sus amenazas originales de atacar los puentes y las plantas de energía civiles si el acuerdo fracasa.
