l promedio de los salarios creció 3,4% mensual en marzo, empatando con la inflación del mes. El crecimiento mensual se debe a subas de 2,1% en el sector privado registrado; 5,0% en el sector público y 4,7% en el sector privado no registrado.
En la comparación interanual, e Índice de Salarios del INDEC tuvo un incremento de 36,4%, mientras que la inflación marcó 32,4%. Por debajo de ésta se ubicaron los incrementos de 27,5% en el sector privado registrado y 29,6% en el sector público, mientras que en el sector privado no registrado se ubicaron por encima, con 74,4%.
En los primeros tres meses del año, los salarios aumentaron 8,6%, mientras que el Índice de precios al Consumidor (IPC) lo hizo en 9,6%.
Según el INDEC, en marzo de 2026, el índice de salarios del subsector público nacional registró una suba mensual de 5,8% respecto al mes anterior, mientras que el índice del subsector público provincial aumentó 4,7%. Las variaciones interanuales de ambos índices fueron de 24,4% y 31,8%, respectivamente.
Salarios registrados
De acuerdo con el análisis de Hernán Letcher, director del CEPA, en marzo, los salarios registrados marcaron su séptima caída consecutiva mensual.
En el del sector privado, los ingresos se redujeron 1,3% en términos reales (+2,1% nominal vs. 3,4% IPC), quedando 4,8% por debajo del nivel observado en noviembre de 2023. Los del sector público mejoraron en términos reales en 1,6% pero siguen 17,0% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Por ello, “los salarios registrados (públicos + privados) se ubican 9,2% por debajo de nov/23”, indicó.

Y añadió: “Si ajustamos el índice de salarios registrados por inflación utilizando la canasta de consumo de la ENGHo 2017/18 que el INDEC no aplicó por intervención del ministerio de economía, la pérdida del poder adquisitivo entre noviembre 2023 y marzo 2026 alcanza el 18,8%”.
Desde el CEPA, señalaron que en el acumulado del primer trimestre de 2026, los salarios registrados subieron 7,0%, también por debajo de una inflación acumulada cercana al 8,8%. “El dato confirma que la desaceleración inflacionaria todavía no se traduce en una recuperación real del salario formal”.
