La presión de los precios volvió a golpear el bolsillo de los automovilistas y el consumo de combustibles profundizó su caída en abril. La venta de nafta y gasoil registró una baja interanual del 2,38% y acumuló así el tercer mes consecutivo en retroceso, en un escenario atravesado por aumentos en los surtidores y pérdida del poder adquisitivo.
En medio de la caída del consumo, el Gobierno buscó llevar tranquilidad sobre la evolución de los precios en los surtidores durante el Congreso Maizar 2026. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, afirmó que “no hay expectativas de aumentos en el precio de los combustibles”, aunque reconoció que “quizás haya un mínimo atraso” en los valores actuales de la nafta y el gasoil. Según explicó, las proyecciones del mercado petrolero muestran que el precio internacional del crudo tendería a bajar hacia niveles similares a los previos al conflicto en Medio Oriente.
El funcionario también destacó el crecimiento de la producción de hidrocarburos y aseguró que ese avance permitirá aliviar uno de los principales problemas estructurales de la economía argentina. “La restricción externa va a desaparecer completamente”, sostuvo.
Cómo fue el consumo de combustibles en abril
De acuerdo con datos publicados por el portal especializado Surtidores, en base a información oficial de la Secretaría de Energía, en abril se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos de combustibles en todo el país, por debajo de los 1.365.814 metros cúbicos despachados en el mismo mes del año pasado. En comparación con marzo, además, la retracción fue del 1,98%.
La caída del consumo se da en un contexto en el que cargar combustible representa cada vez un gasto más difícil de afrontar para muchas familias. Con los precios medidos en dólares entre los más altos de la región, en las estaciones de servicio ya es habitual observar conductores que reducen la cantidad de litros que cargan o directamente optan por montos fijos para controlar el gasto diario.
El informe también mostró diferencias marcadas entre los distintos tipos de combustibles. Mientras la nafta súper cayó 1,63% interanual y el gasoil Grado 2 sufrió una fuerte baja del 9,96%, los productos premium lograron sostenerse en terreno positivo.
La nafta premium avanzó 0,76% respecto de abril del año pasado y el gasoil Grado 3 subió 5,85%. En el sector explican este fenómeno por las promociones y descuentos aplicados por algunas petroleras, que achicaron la brecha de precios con respecto a los combustibles tradicionales.
Desde el sector advierten que, si continúan las subas de precios y no mejora el poder adquisitivo, la tendencia negativa podría profundizarse en los próximos meses.
