En el Museo de Ciencias Naturales “Augusto Schulz”, dependiente del Instituto de Cultura del Chaco, quedó inaugurada la sala de exposiciones permanentes destinada a la exhibición de su acervo de meteoritos.
Denominada “Entre el Cielo y la Tierra”, dicha sala propone fortalecer una línea de trabajo que articula patrimonio natural, memoria cultural y divulgación científica en torno a los meteoritos de Campo del Cielo, uno de los elementos representativos de la identidad chaqueña. Desde el museo informaron que este domingo 31 de mayo el nuevo espacio estará habilitado para visitas.
Las apertura del espacio estuvo a cargo de la Asociación Chaqueña de Astronomía, y Gabino Mocoví, referente de Jóvenes Guías Moqoit Nauecqataxanaq de Campo del Cielo. Luego se realizó un conversatorio con referentes del pueblo moqoit como Abel Salteño, Ricardo Mendoza, Gabino Mocoví y Norma Villalba. El cierre estuvo a cargo de músicos del Pueblo Moqoit y Qom, y además contó con la actuación del Coro Qom Cheelalapi.
El diseño y montaje de la sala “Entre el Cielo y la Tierra” fue coordinado por el Departamento de Patrimonio Inmaterial en articulación con personal técnico de Museos, incorporando la cosmovisión del pueblo moqoit vinculada al cielo y al fenómeno meteórico del que sus antepasados fueron testigos. Se contó con el asesoramiento de Desiderio Lorenzo para la representación de los juegos con hilos y el acompañamiento de la Asociación Chaqueña de Astronomía con las orientaciones científicas que cuenta larga trayectoria de estudio en el campo. De este modo, la propuesta integra perspectivas académicas y culturales que amplían la mirada sobre este patrimonio singular.
En la actualidad, los meteoritos constituyen un símbolo profundamente presente en la cultura del Chaco: forman parte de relatos escolares, impulsan investigaciones científicas, integran la oferta turística provincial y mantienen plena vigencia en las referencias culturales del pueblo moqoit. Para esta comunidad, el fenómeno meteórico no representa solamente un acontecimiento natural remoto, sino que forma parte de una memoria ancestral vinculada al cielo, sus señales y la relación sagrada con el territorio.
Con esta inauguración, el Museo de Ciencias Naturales Augusto Schulz asume un rol como espacio de encuentro entre conocimiento científico, memoria colectiva y patrimonio cultural, presentando a los meteoritos no sólo como hallazgos extraordinarios de relevancia internacional, sino también como parte de un patrimonio vivo que dialoga con la historia y la identidad del Chaco.
