La Naranja Mecánica de Koeman superó 3-1 a los africanos y terminó puntera en su zona: enfrentará a Marruecos en 16vos de final.
Ganó el grupo, Países Bajos. Y en él, hasta goleó: cerró la primera fase siendo el #1 en cantidad de goles junto a Alemania. Pero, ¿gustó? Para entender cuál es la verdadera Naranja Mecánica de Ronald Koeman hay que buscar clips, fracciones de partido. Esos seis minutos iniciales en los que marcó dos goles -en contra de Skhiri, definición top de Brobbey- o los posteriores al descuento de Túnez, vía Mastouri, cuando reaccionó por orgullo neerlandés. Quizás entendiéndose mejor reservó su bijouterie para los mata-mata.
Para sacar el pedigrí de candidato, a Países Bajos -Holanda, a partir de ahora- le hace falta una continuidad saludable: frente a los tunecinos el haber prácticamente doblado la cantidad de pases y haber gozado de una posesión que por momentos rozó el 70% no le alcanzó para ser un equipo apabullante, dominador, virtuoso. De hecho, si los africanos se pusieron a tiro del empate fue porque los europeos ingresaron en modo sleep. Tanto es así que el cooling break pasó casi inadvertido: el ritmo era parsimonioso pese al resultado.
