El coordinador general de Culto del Chaco, Pablo Paredes, participó de un encuentro con pastores de distintas localidades y representantes de Parlamento y Fe Internacional. La jornada promovió el diálogo entre el Estado y las comunidades religiosas, además de reconocer el trabajo social y comunitario que realizan las iglesias en la provincia.
El Gobierno del Chaco continúa fortaleciendo los vínculos con las instituciones religiosas del interior provincial. En ese marco, se realizó en Presidencia Roque Sáenz Peña un encuentro que reunió al coordinador general de Culto, Pablo Paredes, a pastores de distintas localidades chaqueñas y a representantes de Parlamento y Fe Internacional.
La jornada tuvo como objetivo generar un espacio de diálogo, intercambio y reflexión sobre el papel de las iglesias en la sociedad, especialmente en el acompañamiento a las familias, la contención de los jóvenes, la promoción de valores y el desarrollo de acciones solidarias en las comunidades.
Durante la actividad también se entregaron Registros Provinciales de Culto, herramientas que contribuyen al reconocimiento institucional de las organizaciones religiosas y fortalecen su vinculación con el Estado provincial.
Paredes destacó el aporte de las iglesias a la construcción del tejido social y valoró el compromiso de pastores y referentes que llevan adelante tareas de acompañamiento espiritual y asistencia social en sus respectivas comunidades.
Asimismo, remarcó el respaldo del Gobierno provincial a las instituciones religiosas y la importancia de impulsar una política basada en el diálogo, el respeto y el trabajo conjunto, sin distinción de denominaciones.
Desde la Coordinación General de Culto señalaron que se continuará promoviendo una agenda de cercanía con las comunidades de fe de toda la provincia, con el propósito de fortalecer los canales de comunicación, acompañar su desarrollo institucional y reconocer su contribución al bienestar de los chaqueños.
En ese sentido, también se valoró el trabajo solidario que realizan las iglesias para acompañar a las familias afectadas por las crecientes de los ríos y otras situaciones de emergencia que atraviesan distintas localidades.
El encuentro reafirmó la importancia de la cooperación entre el Estado y las instituciones religiosas, cuyo trabajo comunitario representa un aporte en materia de contención social, solidaridad y asistencia a quienes más lo necesitan.
