En contacto con Mariana Horianski para STO Radio 90.5 el Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia del Chaco el Dr. Armando Frangioli manifestó las condiciones en las que se encuentra el sector privado ante la situación de la segunda ola de Covid-19 en la Argentina.
“La situación en los sanatorios privados de la provincia y de Resistencia es una situación que tiene una diferencia con la primera pandemia” expresó el Dr. Frangioli, quien expuso “En la primera pandemia nosotros estábamos preparados porque en los primeros casos el Gobierno Nacional cerró las fronteras, empezó con una campaña publicitaria, había poco tránsito, no había movilidad en las calles, no existía el accidente de tránsito. Entonces los sanatorios estábamos prácticamente desocupados con alta capacidad para recibir pacientes. Hoy las condiciones son distintas porque nosotros estuvimos atendiendo una contenida sociedad de las enfermedades habituales, se demoraron en atender los cancerosos, los enfermos pulmonares, cerebrales, oncológicos. Todos estos pacientes que durante un año estuvieron guardados con temor a contagiarse salen con complicaciones y llegan lamentablemente a las internaciones ocupando camas”.
“Les tengo que decir que nosotros estamos en un 90% de capacidad ocupada, pero no todos son Covid. Los pacientes covid en la ciudad de Resistencia son 20 internados y nosotros en el pico anterior que fue muy bien contenida y soportada en el sistema de salud llegamos a tener 50 internados”.
Por otra parte señaló que todo el personal de salud se encuentra agotado para esta etapa del proceso, debido a que son los mismos quienes continúan ejerciendo su rol desde marzo del 2020 “Lo dramático de esta situación es que está agotado tanto en el sector privado como público. Nosotros hemos mantenido reuniones con el Hospital Perrando y están todos con una situación de estrés y agotamiento. Porque la plantilla de atención de kinesiólogos, médicos y enfermeros en terapia intensiva, no se renueva de un año a otro. Lleva todo un procedimiento de aprendizaje que realmente lleva mucho tiempo y en plena pandemia es muy difícil. Sobre todo porque en la primera ola hubo mucho contagio intrahospitalario y mucha gente salió del sistema. Dejó de asistir, de trabajar o atender por temor, angustia o por haberse contagiado y haber quedado con alguna secuela no recuperable para la tarea. Entonces, es un problema común que tiene en el hospital y que tienen los establecimientos privados: El recurso humano”.
Afirmó que todos los trabajadores de Salud contaron con la posibilidad de completar el proceso de vacunación “A diferencia de lo que informan en la Capital Federal, todo el soporte del sistema de atención privada del Chaco tuvo acceso y no sólo una vez, pudo vacunarse dos veces; mi caso fue así. Pudimos vacunarnos y hubo más de un llamado. En caso que yo no pude haber ido al primer llamado, nos dieron un segundo y hasta un tercer turno. Incluso el sábado de semana santa hubo un turno adicional para aquellos que no hayan podido completarla tanto en el sector público y privado. En el Hotel Gala se hizo la vacunación” y sostuvo “La vacunación en el Chaco funcionó muy bien. Tuvimos algunos inconvenientes porque existieron informaciones desencontradas y mucha gente fue a hacerse vacunar creyendo que tenía accesibilidad a la misma y esto generó tenciones. Pero los números y grupos que se elegían para atender fueron eficientes y bien hecho”.
Relató que en un principio algunos sectores de la sociedad se rehusaron a recibir la aplicación de las vacunas “Hubo mucho temor por informaciones cruzadas, todos vivimos informaciones buenas, malas, algunas que eran reales como que la Sputnik no había tenido suficiente difusión en el ambiente científico como para tener pruebas fehacientes”. Sin embargo el titular de Clínicas y Sanatorios declaró “ Yo puedo darle muestras personales de que la vacuna funciona muy bien. El día de ayer me hice el control de la inmunidad que me dio muy alta. Significa que la primera y segunda vacuna en mi organismo respondió con un alto grado defensas” y enfatizó “Que no me hace héroe ni inmune a la nueva pandemia, porque los virus que están funcionando en esta etapa puede esconder algún grado de agresividad aunque estemos vacunados. El Presidente de la Nación es la muestra más pública. En principio no hay ningún reporte de algún vacunado, que haya seguido el protocolo que exige cada vacuna, aquel que se cubrió de esta manera, no existen accidentes de que algún contagio haya provocado enfermedad. Sí en algunos casos que fueron periodistas o actores que se han contagiado después de vacunarse pero en el periodo de ventana, donde todavía la vacuna no hace aumentar la inmunidad del paciente”.
Además remarcó la importancia de continuar con los cuidados de bioseguridad, sobre todo porque las vacunas aplicadas fueron creadas considerando al virus en su primer forma “Lo que hay que saber es que el virus empieza a contagiar y en su repetición de contagio se va haciendo más fuerte y más sabio. Se habla de otra cepa pero en realidad es una modificación de la primera. Se va transformando en una cosa que mejora su capacidad para contagiar, su penetración dentro de las células del individuo” dijo y añadió “Entonces es probable que un paciente se contagie con una cepa y algunas modificaciones lo tome como un virus que parece distinto en otra oportunidad, por eso se repite. Pero la inmunidad con vacuna y todo no dura más de 6 meses, o por lo menos hasta ahora es el reporte conocido. Porque desde que salió la vacuna hasta ahora no hay suficiente universo para decir 1 año o año y medio duró”.
“La pandemia es una guerra sanitaria. Es una invasión de virus como si fuera una invasión de un ejército. ¿Cómo combate el que tiene el poder de combatir? Con tres medidas: la primera es encerrar a la gente en sus casas que el virus pase enfrente y se vaya. La segunda es haciendo testeos y vacunador. Y la tercera es mezclar algunas de estas cosas. Ahora, ¿en Argentina tenemos las posibilidad de hacer testeos masivos?, no. ¿Tenemos posibilidad de vacunar a los 40 millones de argentinos?, no. Entonces la única posibilidad que le queda al gobierno es encerrar aunque sea en forma parcial a la sociedad, hacer salir por turnos y apelar a la responsabilidad social e individual”, y resaltó “Nosotros tenemos un elemento muy barato en mano que es usar un buen barbijo de doble capa, de doble protección, lavarnos las manos, ponernos a 2 metros de otro ciudadano, no compartir vasos o mates y lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón o sino con algún alcohol en gel. Si nosotros cumplimos con esto, no que porque el que es joven no se protege. Todos tenemos que protegernos, tratar de estar en ambientes aireados. Lo podemos hacer todos los argentinos por más situación económica mala o buenísima que tengamos. Entender que si uno tiene que subir a un colectivo y el colectivo está súper lleno, no subirse, porque estamos haciendo algo por nosotros y por los demás”.
Opinó sobre la actitud de las personas que se relajaron o probablemente estén en negación en esta etapa de la pandemia “Yo creo que es de todo un poco, porque no es un problema solo de la Argentina. Ahora, hay que entender que el mensaje que daba el virus anterior es que para los jóvenes les daba una gripecita, y hasta alguna vez se ha dicho ‘Conviene que salgas y te contagies entonces ya no contagias más’. Claro, para el 80% de la población es una gripecita, para el 20% es una enfermedad, dentro de eso un 5% se interna y un porcentaje la pasa muy mal. Entonces, hay que entender esta situación. Este virus ahora dijo: ‘Ah, vos te haces el vivo, ahora voy por vos’. Porque tiene esta condición, va mejorando la capacidad de penetrar, de enfermar, todos los virus tienen este comportamiento”.
Expresó que después de atravesar la pandemia los ciudadanos “Vamos a volver los que fuimos, la diferencia es que vamos a ser un mundo más pobre, temeroso y con estrés. No es gratis lo que nos pasó a todos. El encierro afectó a los niños que no fueron a la escuela, se les ha pasado un año por arriba sin contacto, siempre pegados al aparato quizás con el amigo de enfrente, pero ese contacto social que genera la escuela, el tener un amigo, jugar con el amigo más bueno o el más malo, tener ese aprendizaje, los chicos van a aprendiendo la vida, a enfrentar situaciones, eso no se da desde un programa de zoom. Hay muchos chicos que van a tener dificultades, y de los adultos también. La falta de salida, el temor a estar solo, el pánico que genera salir a caminar después de un tiempo. Si nosotros que somos adultos grandes ya y salíamos a la calle mirando a los costados para ver si había gente o nos corríamos de lado en la calle para cruzar lejos de otros ciudadanos” y agregó “Ahora, cuando uno va a Bs As y ve esa llegada de turistas chinos que andan todos con barbijos… es una sociedad que ha aprendido a moverse así hace muchísimos años y los hacen con absoluta naturalidad y rigurosidad. Nuestro origen latino no nos va a hacer fácil acostumbrarnos, pero hay que hacerlo”.
Confesó que nunca imaginó transitar una pandemia “Tenía otras expectativas en mi vida social y personal. Me pasé un año y medio encerrado trabajando a distancia y buscando el momento para hablar. No tener esa libertad de poder salir, encontrarnos a conversar temas importantes con el gobernador u otros colegas que administran otros recursos. Aprender a manejarnos por otro sistema de comunicación donde es más difícil entenderse, relacionarse y buscar soluciones. Todo se demora más. Pero bueno, creo que nos tocó y debemos hacer un aprendizaje para adaptarnos a las circunstancias”.
El Dr. Frangioli propuso que las medidas que él adoptaría en estos momentos serían “En principio, buscaría los recursos para hacer conjuntamente las otras dos cosas: Ir vacunando porque eso da esperanza a la gente, ir buscando formas de vacunar más rápidas. Que uno vea que se moviliza porque eso genera esperanza y uno le puede decir al individuo ‘Encerrate, quédate no salgas, porque dentro de poco te toca’, a la vez buscaría hisopar a sanos y enfermos para poder aislar a los enfermos para tratar de salvarlos a los que están bien pero enfermos así no continúan contagiando, y trataría de cerrar las cosas que se podrían cerrar. Por ejemplo, no hay relatos de las escuelas que se hayan contagiado, salvo algunos casos donde el contagio venía de la casa. Entonces las escuelas pueden seguir funcionando por un tiempo”, y por otra parte manifestó “Y después que en salud pública o sanitarismo, ninguna medida puede medirse de un día para el otro. Porque si yo me pongo loco hoy y cierro, lo que estoy midiendo es la enfermedad que pasó en semana santa, no la realidad. Hay que hacer las 3 cosas a la vez y con un discurso, una comunicación clara y firme. Sin mostrar esa cosas ambigua que tenemos al comunicar a la sociedad. Porque el otro sistema, el policial, o que salgan las ambulancias a tocar las sirenas, crea conciencia pero no lo espanta al virus”.
Para finalizar remarcó “El virus no va a la gente, uno lo busca. En las fiestas, o en otros lugares. Pero la contingencia de la fiesta no es solamente estar en la fiesta, sino que la fiesta tiene un aliado que es el alcohol donde se aflojan las medidas, el barbijo desaparece, empiezan los bailes, la relación en los jóvenes de otra manera. Y ahí está, estamos buscando el bicho”.
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