En el estadio Mario Alberto Kempes, Belgrano de Córdoba se lo dio vuelta a River de manera agónica, lo venció 3-2 y se consagró campeón del Torneo Apertura 2026. El Pirata alcanzó la gloria por primera vez y se mete en la historia grande del fútbol argentino.
Facundo Colidio y Tomás Galván marcaron para el Millonario, en tanto que Leo Morales marcó el empate transitorio del Pirata y Uvita Fernández con su doblete sentenció 3-2 definitivo para el Pirata.
El Pirata comenzó mejor y generó peligro desde el inicio, aprovechando errores defensivos del Millonario. Velázquez avisó al minuto con un remate que pasó muy cerca, mientras que a los 4 y 12 minutos apareció Beltrán con dos intervenciones clave para sostener el cero ante Passerini y Rigoni.
River respondió con algunas asociaciones ofensivas y tuvo una buena chance a los 7 minutos, cuando Freitas armó una gran jugada individual por izquierda y asistió a Colidio, que no llegó a empujarla. Sin embargo, el delantero tendría revancha: a los 17 minutos, Galván desbordó por la izquierda y lanzó un centro preciso para que Colidio definiera solo y marcara el 1-0 para el Millonario.
Belgrano no sintió el golpe y encontró rápidamente el empate. A los 25 minutos, tras un córner ejecutado por Zelarayán, Leonardo Morales ganó de cabeza en el área y puso el 1-1 con un potente frentazo imposible para Beltrán.
Luego de un comienzo muy dinámico, el partido cayó en intensidad y entró en una etapa más equilibrada, con pocas llegadas claras sobre el cierre de la primera mitad y mucha disputa en la mitad de la cancha.
El segundo tiempo comenzó con el Pirata mostrando iniciativa y avisando rápidamente con un peligroso tiro libre de Zelarayán a los 5 minutos, que pasó muy cerca del arco defendido por Beltrán.
Sin embargo, el Millonario volvió a golpear a los 14 minutos. Colidio encabezó una gran acción ofensiva y asistió a Galván, que controló dentro del área y definió cruzado para marcar el 2-1 y devolverle la ventaja a River.
A los 23 minutos llegó una de las imágenes preocupantes de la noche: Marcos Acuña sintió una molestia en el isquiotibial derecho —la misma zona de su última lesión— y debió abandonar el campo. En su lugar ingresó Pezzella, encendiendo las alarmas también pensando en la Selección Argentina.
Belgrano no bajó los brazos y siguió buscando el empate. A los 32 minutos estuvo muy cerca con un potente remate de Hernández que pasó apenas desviado tras un despeje corto de la defensa riverplatense.
La igualdad llegó finalmente a los 36 minutos, cuando el VAR intervino para sancionar una mano de Rivero dentro del área. Tras revisar la jugada, el árbitro marcó penal para el Celeste y, tres minutos más tarde, Uvita Fernández se hizo cargo de la ejecución: con un remate potente venció a Beltrán y puso el 2-2.
El golpe dejó aturdido a River y Belgrano aprovechó el envión anímico. A los 42 minutos, nuevamente apareció Uvita Fernández para marcar su doblete y dar vuelta el partido, desatando la locura del Pirata en un cierre electrizante de la final.
