El oficialismo decidió no correr el riesgo frente a una posible votación que impulse la interpelación al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, e hizo caer la sesión de hoy en el Senado.
El bloque de La Libertad Avanza ingresó al recinto pero nunca ocupó sus bancas. Según trascendió, la orden directa de levantarse la dio la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al ingresar al lugar.
Al cumplirse el tiempo reglamentario de tolerancia, el presidente provisional de la Cámara Alta, Bartolomé Abdala, dio por levantada la jornada “inmediatamente” al registrarse solo 25 senadores sentados, pertenecientes principalmente a la oposición dialoguista y a bloques aliados.
Por su parte, el interbloque del peronismo decidió no bajar al recinto, manteniendo su postura histórica de no facilitar el quórum en convocatorias ajenas. En una posterior conferencia de prensa, los senadores de Unión por la Patria explicaron su doble postura: Tenían la firme intención de cuestionar y debatir la gestión de Manuel Adorni pero a su vez- Rechazaban de plano el proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, un punto clave del temario impulsado por el Gobierno que terminó por dinamitar el consenso.
La postura de PRO
El escenario legislativo sumó una fuerte presión política tras las declaraciones del presidente del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling. El legislador ratificó esta mañana que su bancada acompañará el pedido de censura y apartamiento del cargo de Manuel Adorni.”Que dé un paso al costado es un pedido de toda la Argentina”, afirmó Goerling en declaraciones radiales, argumentando que la continuidad del funcionario “mantiene en una parálisis al Gobierno”.
El pronunciamiento del bloque del PRO quiebra la homogeneidad que el oficialismo esperaba mantener con sus habituales aliados y redefine el mapa de votos de cara al inicio de la sesión, garantizando un debate prolongado y de alto impacto institucional antes de dar paso al tratamiento del temario ordinario.
