La caída de los bonos argentinos se profundizó este jueves y llevó al riesgo país por encima de los 900 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025. El nuevo castigo a la deuda coincidió con un desplome de Wall Street, encabezado por las empresas tecnológicas. Sin embargo, los analistas advierten que la presión sobre los activos locales comenzó mucho antes de las elecciones estadounidenses y refleja las dudas sobre el futuro del programa económico.
El indicador de JP Morgan llegó a tocar los 918 puntos, con un salto de 71 unidades. Los bonos soberanos en dólares registraron pérdidas de hasta el 3,4%, mientras la Bolsa porteña también operó en rojo. El dólar mayorista, en cambio, permaneció prácticamente estable, cerca de los $1.545.
Una caída que comenzó mucho antes
El deterioro de la deuda argentina se aceleró durante octubre, cuando el riesgo país pasó de 607 a 787 puntos básicos, una suba cercana al 30%. En las primeras ruedas de noviembre sumó otros 131 puntos y más que duplicó su valor respecto del mínimo de 402 unidades registrado en julio.
Según Quantum Finanzas, los bonos soberanos bajo legislación extranjera perdían al mediodía un 2% promedio en el tramo corto y un 2,7% en el largo. Para Portfolio Personal Inversiones (PPI), el frente internacional no alcanza para explicar semejante deterioro: la deuda argentina comenzó a perder valor a mediados de julio, mucho antes de las elecciones en EEUU.
“En el fondo, las elecciones de 2027 y la continuidad del programa económico ganan cada vez más protagonismo en las valuaciones. El mercado empieza a mirar más allá de la coyuntura y a poner en precio de forma implícita las dudas sobre el respaldo político para sostener el rumbo actual”, advirtió PPI.
Los mercados internacionales atravesaron otra jornada de fuertes ventas. El Nasdaq llegó a perder más del 4% y el S&P 500 retrocedió alrededor del 3%. Las empresas vinculadas con la inteligencia artificial concentraron buena parte del castigo: Nvidia cayó un 7% y Micron, un 12%, en un contexto atravesado por las elecciones estadounidenses y la guerra en Irán.
El economista Fernando Baer, de Quantum, describió un mercado en modo risk off, caracterizado por la salida de capitales de los activos considerados más riesgosos. Para la Argentina, esa tendencia representa una dificultad adicional.
A la volatilidad internacional se suma la incertidumbre política. La victoria demócrata en EEUU abrió interrogantes sobre la capacidad de Donald Trump para sostener su respaldo financiero al gobierno de Javier Milei, ante la posibilidad de que la oposición retome iniciativas para limitar esa asistencia.
“Para la Argentina, es malo un Trump más débil. Pero las implicancias de esa situación la vamos a ir viendo con el correr de los días”, sostuvo el economista Gabriel Caamaño, titular de Outlier.
La incertidumbre también golpeó a las acciones argentinas. El Merval retrocedía un 2,6% medido en dólares financieros, según Quantum, mientras Mercado Libre llegó a desplomarse un 14% en Nueva York tras presentar su balance trimestral.

