Tras el 1-1 de la ida y con un penal en contra sobre la hora, el Pincha se impuso ante Corinthians y se metió entre los mejores cuatro del continente.
Otra vez, como tantas veces en su recorrido glorioso por el trofeo que todos quieren tener de este lado del mundo, el Pincha escribió una página de oro y le ganó 1 a 0 a domicilio a Corinthians, para meterse en las semifinales y empezar a soñar en serio con la quinta conquista.
El inicio del segundo tiempo del partido reflejó lo que habrá sido la charla técnica del Cacique Medina en el vestuario visitante durante el entretiempo. Es que el Pincha venía de ser más que su rival, con el marco impresionante del Neo Química Arena casi como único diferencial entre un equipo normal que podría estar deambulando en la mediocridad del fútbol argentino y el pretencioso plantel que tenía al holandés Menphis Depay como máximo exponente. Lo tenía, cabe aclararlo, porque el penal que casi saca del estadio en el minuto 95 no le puede dar mucho lugar a seguir teniendo oportunidades en el club brasileño.
