Los incendios forestales en el suroeste de Francia dejaron al descubierto más de 400 proyectiles y municiones de la Segunda Guerra Mundial enterrados en la localidad de Le Porge, en el departamento de Gironda. El hallazgo obligó a desplegar un operativo de desminado que se extendió durante varios días antes de permitir el regreso de los residentes a sus viviendas.
Las autoridades francesas informaron que recuperaron unos 400 obuses y otros artefactos explosivos, mientras que parte de la munición detonó por las altas temperaturas generadas por el incendio. Las explosiones lanzaron fragmentos metálicos contra viviendas cercanas y forzaron la creación de un perímetro de seguridad.
Durante el avance del incendio, los equipos de emergencia escucharon numerosas detonaciones que inicialmente atribuyeron a explosiones de garrafas de gas. Sin embargo, el comandante de bomberos Thomas Mimiague explicó que muchas correspondían a municiones de la Segunda Guerra Mundial activadas por el calor extremo.
El alcalde de Le Porge, Martial Zaninetti, contó que durante la segunda noche del incendio se oyeron más de 100 explosiones, un sonido que comparó con “la guerra”. También afirmó que uno de los proyectiles llegó a atravesar una vivienda.
Los especialistas identificaron proyectiles de mortero y municiones antitanque, tanto de origen alemán como francés, que permanecían enterrados desde el conflicto desarrollado entre 1939 y 1945.
Le Porge fue el municipio más golpeado por el incendio en Gironda. Más de 180 casas fueron destruidas y varias urbanizaciones permanecieron cerradas mientras avanzaban las tareas de desminado.
Las imágenes difundidas tras el paso del fuego muestran terrenos completamente calcinados con proyectiles oxidados esparcidos entre los restos de viviendas. En distintos sectores permanecen carteles con la advertencia: “Peligro de muerte, presencia de obuses”.
Los equipos especializados continúan retirando la munición visible. Luego realizarán una inspección más exhaustiva para localizar otros explosivos que podrían seguir enterrados. Todo el material recuperado será trasladado a un predio militar para su destrucción.
