La federación de fútbol de Irán inició conversaciones con la FIFA para evaluar la posibilidad de que sus partidos del próximo Mundial 2026 no se disputen en Estados Unidos, sino en México. La negociación tiene lugar en medio de crecientes preocupaciones por la seguridad de sus jugadores ante la escala del conflicto en Medio Oriente.
Así lo confirmó el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, quien planteó que la delegación no viajaría a territorio estadounidense si no existen garantías claras.
Las tensiones políticas y militares entre Irán y Estados Unidos influyeron directamente en esta decisión de las autoridades.
“Cuando Trump ha declarado explícitamente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, ciertamente no viajaremos a Estados Unidos”, afirmó Taj en un mensaje difundido a través de la cuenta de la embajada iraní en México.
El dirigente agregó que ya se encuentran en negociaciones con el organismo rector del fútbol mundial.
“Estamos negociando con la FIFA para que los partidos de Irán en el Mundial se celebren en México”, sostuvo.
El contexto político y militar
El planteo se da en un contexto de fuerte escalada del conflicto entre Washington y Teherán, tras los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos junto a Israel contra la capital iraní.
En ese operativo murió el líder supremo Ali Khamenei, lo que profundizó la crisis en la región y recrudeció la tensión.
En paralelo, el propio presidente estadounidense, Donald Trump, había señalado que Irán podía participar del torneo, aunque dejó abierta la posibilidad de que no fuera adecuado que juegue en su país.
El mandatario incluso sugirió que podría ser riesgoso “por su propia vida y seguridad”. Esto fue interpretado como cierta amenaza desde algunos sectores de Medio Oriente.
El Mundial 2026 tendrá sede compartida
El próximo Mundial de la FIFA se disputará con un formato ampliado de 48 selecciones y tendrá sedes en Estados Unidos, México y Canadá, con inicio previsto para el 11 de junio de 2026.
Según el calendario preliminar, Irán tiene asignados dos partidos de la fase de grupos en Los Ángeles y uno en Seattle.
Sin embargo, la federación iraní busca ahora que todos esos encuentros se trasladen a territorio mexicano, en un intento por evitar riesgos derivados del conflicto geopolítico.
La decisión final dependerá de la FIFA, que deberá evaluar tanto los aspectos deportivos como los diplomáticos y de seguridad en un torneo que, antes de comenzar, ya quedó atravesado por tensiones internacionales.
