Al inicio del séptimo día desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, bombardeos aéreos de Israel alcanzaron las capitales de Irán y Líbano, mientras que Estados Unidos atacó en el mar un portaaviones iraní, en una escalada de la ofensiva contra la flota naval de la república islámica.
Durante la madrugada del viernes, el régimen iraní respondió con nuevos ataques de represalia dirigidos a países vecinos que cuentan con presencia de fuerzas estadounidenses, como Qatar y Arabia Saudita, países que frustraron ataques con drones.
Los enfrentamientos cumplen ya una semana, y de acuerdo con fuentes militares israelíes, gran parte de los sistemas de defensa aérea y los lanzadores de misiles iraníes fueron neutralizados. Desde Washington, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, calificó como un “error de cálculo” que Irán piense que EEUU no puede sostener los ataques.
Donald Trump calificó “una pérdida de tiempo” considerar el envío de tropas terrestres estadounidenses al país persa tras la advertencia del canciller iraní Abbas Araghchi, ya que las autoridades del régimen “lo han perdido todo”. “Han perdido su Armada. Han perdido todo lo que pueden perder”, resaltó.
