La sesión inició a las 10 (12 en la Argentina ). Los legisladores votaron una por una las mociones para admitir someterlas a debate. Pero una vez aprobado el debate de todas las mociones, hubo legisladores que criticaron el procedimiento para destituir al mandatario interino ya que, según afirmaban, correspondía avanzar con el proceso de vacancia y no de censura.
A diferencia del juicio político, que requiere una mayoría cualificada de 87 votos de los 130 miembros, la censura requería una mayoría simple de 66 o menos, si es que había menos legisladores presentes.
Este martes, la mayoría requerida era de 58 legisladores ya que había 115 presentes. Sin embargo, el pleno de la cámara reunió 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones.
Jerí y sus aliados argumentaban que debía enfrentarse a un juicio político y no a una censura, aunque de todas maneras aclaró que iba a respetar el resultado de la votación de censura.
Afuera del recinto, un grupo de manifestantes se reunió para exigir la destitución del presidente interino, a quien acusaban de convertir el palacio presidencial “en un burdel”.
“Yo no he cometido ningún delito. Tengo la plena suficiencia moral para poder ejercer la presidencia de la República”, declaró Jerí en una entrevista por televisión la noche del domingo.
“Si desde el primer momento, en lo más complicado que fue la denuncia, me allané a colaborar y a participar, resultaría ilógico e incongruente no aceptar otra recomendación, siempre que hubiera sido debidamente notificado. No puede ser que para una cosa sí colabores y para otra no colabores. Es inconsistente, e inconsistente no soy. Si hubiera llegado válidamente, habría cumplido lo que se me hubiera recomendado”, dijo al respecto.
Luego de asumir interinamente con una aprobación de casi 60% en los sondeos por su lucha contra el crimen organizado, la popularidad de Jerí cayó a 37% en febrero.
