Una de las imágenes más impactantes muestra a nuestro planeta en una fase creciente, una vista que no era registrada por seres humanos desde la misión Apolo 17 en 1972. La foto fue tomada a unos 67.200 kilómetros de distancia.
Poco después del lanzamiento, la nave Orión (llamada “Integrity” por su tripulación) capturó la curvatura de la Tierra mientras desplegaba sus paneles solares.