Las dos compañías ya tomaron la decisión final de invertir US$1.800 millones y prevén iniciar la extracción de crudo durante el primer trimestre de 2028.
El Gobierno de Javier Milei y las empresas que impulsan la explotación hidrocarburífera en las Islas Malvinas quedaron enfrentados por el avance del proyecto Sea Lion, un desarrollo offshore que busca comenzar a extraer petróleo en 2028 y alcanzar una producción inicial de unos 55.000 barriles diarios. Milei anunció en una cadena nacional nuevas medidas para frenar la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización argentina y la respuesta llegó pocas horas después.
En un comunicado conjunto, aseguraron que “los recientes acontecimientos no tendrán efectos materiales” en las actividades del proyecto Sea Lion.
A cargo del proyecto están la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum.
El proyecto de explotación offshore Sea Lion consiste en la extracción de petróleo ubicado debajo del lecho marino.
Su yacimiento está situado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, a aproximadamente 450 metros de profundidad. Navitas es la operadora y posee el 65% del proyecto, mientras que Rockhopper tiene el 35% restante.
Ambas compañías tomaron en diciembre de 2025 la decisión final de inversión para avanzar con la primera etapa, que contempla una inversión cercana a US$1.800 millones.
Para tener en cuenta, su objetivo es comenzar la producción durante el primer trimestre de 2028, con un volumen inicial estimado de 55.000 barriles de petróleo por día. A modo de referencia, la Argentina produce actualmente alrededor de 915.000 barriles diarios, por lo que Sea Lion representaría una producción equivalente a cerca del 6% del total argentino.
El proyecto contempla la utilización de pozos submarinos conectados a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga, conocida como FPSO. Además, Navitas estima que Sea Lion cuenta con reservas de alrededor de 216 millones de barriles, mientras que los recursos potenciales alcanzan unos 603 millones de barriles.
Qué anunció Milei
El conflicto volvió a quedar en el centro de la escena después de la cadena nacional que Milei realizó este jueves, en la que el Presidente calificó el avance del proyecto como un “peligro concreto y urgente” para la soberanía argentina.
Según explicó Milei: “El proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”. “Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, sostuvo.
A partir de esto, el Gobierno anunció que avanzará con medidas para endurecer las sanciones contra las empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en las islas sin autorización argentina, pero también contra aquellas compañías que les presten servicios.
Milei anticipó además un decreto para acelerar los mecanismos mediante los cuales los organismos del Estado deberán informar a la Cancillería sobre posibles incumplimientos y un DNU destinado a aumentar los recursos del Ministerio de Defensa para avanzar con la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego
Esta participación de Navitas también fue consultada al canciller Pablo Quirno, debido a que se trata de una empresa israelí. El funcionario aseguró que la presencia de la compañía en Sea Lion no afecta la relación entre la Argentina e Israel y señaló que mantiene conversaciones con su par israelí sobre el tema.
“Navitas ya está sancionada en Argentina”, explicó Quirno, quien también advirtió que las empresas deberán decidir entre continuar con sus actividades en un territorio cuya soberanía está en disputa o priorizar el mercado argentino.
