Al inicio de la Semana Santa, el papa León XIV realizó un fuerte llamado a la solidaridad internacional y a la fe ante el sufrimiento global.
El pontífice destacó que, debido a la violencia, muchos fieles en Medio Oriente se ven impedidos de celebrar sus ritos religiosos tradicionales.
Por este motivo, señaló que se encuentra “más que nunca cerca con la oración a los cristianos” que padecen las consecuencias de un enfrentamiento que calificó como atroz.
El impacto de la guerra en la población civil
En su alocución, el Santo Padre instó a elevar plegarias al Príncipe de la Paz para sostener a los pueblos afectados y abrir caminos de reconciliación.
El mensaje vinculó los ritos litúrgicos con la realidad actual de las zonas de conflicto, afirmando que la Iglesia no puede ser indiferente al dolor presente en el mundo.
“Precisamente mientras la Iglesia contempla el misterio de la Pasión del Señor, no podemos olvidar a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos”, expresó León XIV.
En este sentido, pidió especialmente por los heridos, los difuntos y sus familias, remarcando que tanto la tierra como el cielo y el mar fueron creados con el propósito de albergar vida y paz.
Homenaje a los migrantes y marineros
Otro eje central de su intervención fue la crisis migratoria y la seguridad de quienes trabajan en las rutas marítimas afectadas por la guerra.
El Papa dedicó palabras de consuelo para los marineros víctimas de los ataques y, muy especialmente, para los migrantes que han muerto en el mar en los últimos días, haciendo mención específica a los naufragios ocurridos frente a la isla de Creta.
“Recemos por todos los migrantes muertos en el mar, en particular por aquellos que han perdido la vida en los días pasados frente a la isla de Creta”, manifestó el obispo de Roma.
El mensaje concluyó con una invitación a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro a seguir a Jesús con amor y esperanza, confiando sus súplicas a la Virgen María para mantener la fortaleza en tiempos de sufrimiento.
