Promediando la tarde de este Lunes Máximo Kirchner renunció a la Presidencia del Bloque de Diputados del Frente de Todos por su diferencia con el FMI.
COMUNICADO
He tomado la decisión de no continuar a cargo de la presidencia del Bloque de Diputados del
Frente de Todos. Esta decisión nace de no compartir la estrategia utilizada y mucho menos los
resultados obtenidos en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), llevada
adelante exclusivamente por el gabinete económico y el grupo negociador que responde y
cuenta con la absoluta confianza del Presidente de la Nación, a quien nunca dejé de decirle mi
visión para no llegar a este resultado.
Permaneceré dentro del bloque para facilitar la tarea del Presidente y su entorno. Es mejor dar
un paso al costado para que, de esa manera, él pueda elegir a alguien que crea en este programa
del Fondo Monetario Internacional, no sólo en lo inmediato sino también mirando más allá del
10 de diciembre del 2023.
Desde el día en que, en el año 2018, Mauricio Macri trajo de regreso a la Argentina al FMI, a
quien Néstor Kirchner a través de la cancelación histórica de una deuda de 9.800 millones de
dólares, lograra desterrar de nuestro país por ser el detonante clave en cada crisis económica
desde la vuelta de la democracia y cuyo símbolo más elocuente fue la crisis del año 2001,
sabíamos que este sería el problema más grande para nuestro país. Sobre todo por la magnitud
y excepcionalidad del préstamo que alcanzara los 57.000 millones de dólares (casi 6 veces el
monto cancelado en el año 2005) y del cual se desembolsaron 44.500 millones de dólares en
sólo un año, perdonando además, todos y cada uno de los incumplimientos del Gobierno de
Macri y violando su propio Estatuto constitutivo. Macri tenía que ganar la elección.
No aspiro a una solución mágica, sólo a una solución racional. Para algunos, señalar y proponer
corregir los errores y abusos del FMI que nunca perjudican al Organismo y su burocracia, es una
irresponsabilidad. Para mí lo irracional e inhumano, es no hacerlo. Al fin y al cabo, el FMI
demuestra que lo importante no son las razones ya que sólo se trata de fuerza. Quizás su
nombre debiera ser Fuerza Monetaria Internacional. Y como veo que siempre se interesan por
los gastos, podrían ahorrar en economistas caros ya que para hacer lo que hacen sólo basta con
gente que sepa apretar prometiendo el infierno si no se hace lo que ellos quieren.
Y si algunos dudan de mi nivel de pragmatismo les recuerdo que como Jefe de Bloque
acompañé la sanción de la Ley que aprobó la reestructuración de la deuda privada en moneda
extranjera, sin quita de capital pero con quita de intereses, realizada por el Gobierno en el año
2020, a pesar de estar en profundo desacuerdo con algunos de sus artículos. Comprendí el
contexto y arreciaba la pandemia.
Dejé los prejuicios de lado y también los agravios recibidos para conformar el Frente de Todos,
no así las convicciones. No lamento haber brindado un trato que no fue recíproco. Entendí
desde el momento en que CFK nos dio la instrucción de construir el Frente de Todos que lo
sucedido hasta su conformación no podía obturar lo que vendría. Lamentablemente fui uno de
los pocos que actuó de esa manera.