Desde la organización de Motomandados manifestan su indignación con la reciente entrega de cascos realizada por el Municipio de la ciudad de Resistencia y la Provincia del Chaco, acción que se concreta de manera tardía y contradictoria con la realidad que atraviesan cientos de trabajadores motociclistas.
Estos elementos de seguridad debieron haber sido entregados, como estaba previsto en el convenio con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, donde establecía un plazo máximo hasta junio del año 2025. Sin embargo, el municipio avanzó previamente con operativos de control que derivaron en multas y en el secuestro de motocicletas, y recién después de dichas acciones se procede a la entrega de los cascos. Esta secuencia resulta injusta y perjudicial para quienes vivimos del trabajo diario sobre una motocicleta.
El secuestro de motos no es un hecho menor: implica quitarle la herramienta de trabajo y el sustento a familias enteras. En nuestra ciudad, si la política de prevención y entrega de elementos de seguridad se hubiera implementado antes de los secuestros, hoy al menos 70 familias conservarían su ingreso diario para poder subsistir.
Al respecto, Fabio Zerpa, presidente de la Cooperativa de Trabajo de Motomandados, expresó:“Le solicitamos al Municipio de Resistencia que convoque a todas las partes que formamos parte del tránsito: trabajadores, autoridades, fuerzas de control y especialistas, para construir una verdadera política de seguridad vial. Una política que no castigue al trabajador, sino que proteja la vida y el derecho al trabajo de todos los que circulamos a diario por las calles de nuestra ciudad.” agrego, “Reafirmamos nuestra voluntad de diálogo y de trabajo conjunto, pero consideramos indispensable que las políticas públicas en materia de tránsito y seguridad vial sean integrales, preventivas y socialmente responsables, y no medidas aisladas que terminan profundizando la exclusión y la vulnerabilidad de quienes viven de su esfuerzo “.
