Los productos que son derivados del petróleo y los que cuentan con una alta incidencia de los fletes en su precio son los más afectados. Las cámaras del sector reclaman medidas para impulsar el consumo y aliviar la carga impositiva.
- Artículo de limpieza y pomadas marca Wassinton: 8%-12%
- Artículos de limpieza marca Queruclor: 2%-2,5%
- Jabones marca Spa: 4%
- Jabones marca Guma: 6%
- Alcohol etílico marca Rimar: 9%
- Velas marca Luján: 9%
- Galletitas marca Mauri: 4%
- Quesos marca Vaquero: 8%-9%
- Lácteos de Mastellone: 3%
- Panificados marca Noly: 3%
- Salchichas Tres Arroyos: 7%
- Yerba Playadito: 2,7%
- Yerba Las Marías: 7%-9%
- Té y mate cocido: 7%
- Lácteos marca Molfino: 4,5%-5,5%
- Mayonesa Natura: 7%
- Otros aderezos: 8%
- Harina y pan rallado marca Morixe: 2,5%-6,5%
- Fernet Branca: 7,5%
- Golosinas de Georgalos: 7%
- Productos de Danone: 6,5%
- Productos de Hileret: 9%
Impactos disímiles entre los supermercados
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), Víctor Palpacelli, mencionó a este medio que “el incremento del combustible es mencionado por proveedores, pero por ahora no se traduce en aumentos significativamente superiores a lo habitual”, los cuáles se ajustan “principalmente en línea con la inflación mensual, con subas regulares y previsibles”.
Sin embargo, desde la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) afirmaron a este medio de que no tienen información de la incidencia que pudo haber tenido el aumento de los combustibles sobre sus productos. De manera similar, una importante cadena de supermercados sostuvo que no registró un impacto en los precios de sus góndolas por ese tema.
La contracción del consumo y la necesidad de medidas
Palpacelli afirmó a este medio que los supermercados que engloba su cámara están “aplicando estrategias comerciales, como postergar subas y luego acumularlas, o incluso ubicarse levemente por debajo de la inflación en determinados meses”.
Reconoció que es una “gimnasia” que “se ha profundizado en estos últimos tiempos, producto de que el escenario no da para más” por la “falta de recuperación del consumo”. Y ahondó: “Si le agregas más aumentos a esta situación, al no haberse recuperado el poder adquisitivo, profundizas más la contracción”.
Subrayó la necesidad de que el Gobierno impulse “medidas que apunten a incentivar el consumo”, entre las que mencionó “las promociones bancarias, que prácticamente han desaparecido”. También enfatizó sobre la urgencia de “bajar la presión fiscal”, ya que afirmó que “prácticamente el 50% de los precios en las góndolas están conformados por impuestos nacionales, municipales y provinciales”.
Consultado sobre si mantienen diálogo con el Poder Ejecutivo por esta problemática, afirmó que “las preocupaciones están manifestadas desde todas las cámaras, pero evidentemente aún no hay respuestas fehacientes“.
Este martes, el director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, mantuvo una reunión con el ministro de economía, Luis Caputo, y el secretario de Comercio e Industria, Pablo Lavinge. En un comunicado publicado tras el encuentro, calificó la reunión de “excelente” y destacó la “enorme receptividad de los funcionarios”.
Comentó que “se hizo especial foco en el impacto que genera en los precios que pagan los consumidores las descabelladas tasas municipales“, aunque no hubo mención sobre la posibilidad de algún tipo de iniciativa para motorizar el consumo interno.
