El Senado rechazó los pliegos que proponían al académico Manuel García-Mansilla y al magistrado federal Ariel Lijo como jueces de la Corte Suprema. Ambas postulaciones no lograron los dos tercios de los presentes: el primero recibió 51 votos en contra -sobrados dos tercios- y 20 a favor, mientras que el juez federal tuvo 43 negativos, 27 adhesiones y una abstención.
Las coincidencias entre el peronismo y el PRO, además de aportes de la UCR y de exlibertarios, posibilitaron el rechazo de ambos pliegos y podrían dejar vacantes dos lugares en el máximo tribunal nacional.