Final con desahogo en Núñez. Cuando el partido se moría y el equipo alternativo de Eduardo Coudet masticaba una derrota en casa, apareció la insistencia de los chicos del club para salvar el invicto como local. River igualó 1-1 ante Red Bull Bragantino y sumó un punto que, por cómo se dio el trámite, se festeja por duplicado puertas adentro.
El conjunto paulista se había puesto en ventaja a los 35 minutos del primer tiempo gracias a un cabezazo certero de Alix Vinícius y, a partir de allí, planchó el partido frente a un River que mostraba voluntad pero poca claridad de tres cuartos de cancha hacia adelante. Sin embargo, en el tiempo de descuento y tras empujar con más orgullo que fútbol, el ingresado Lautaro Pereyra capturó una pelota agónica en el área y decretó el empate final que hizo estallar al Monumental.
