La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su preocupación por la situación que atraviesan diversos sectores industriales y distintas provincias, en el marco de la transición hacia un nuevo esquema económico que -según señalaron- implica un proceso de adaptación “profundo, no homogéneo ni inmediato”.
Desde la entidad advirtieron que muchas empresas, especialmente pymes, enfrentan un escenario crítico caracterizado por bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades de financiamiento y caída del empleo.
Las inquietudes fueron planteadas por representantes de las uniones industriales del Norte en una reunión con el Comité Ejecutivo de la UIA. Allí solicitaron el acompañamiento de la entidad para impulsar medidas que estimulen la actividad productiva.
La región -integrada por Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán- concentra cerca de una cuarta parte de la población del país y registra el menor poder adquisitivo a nivel nacional. Además, exhibe bajos niveles de empleo privado registrado, situación que deriva en una mayor dependencia del empleo público y evidencia la falta de inversiones privadas.
La UIA destacó que la industria representa el 19% del Producto Bruto Interno (PBI) y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que implica una contribución al fisco superior a su participación en la actividad económica.
Asimismo, el sector genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 puestos formales indirectos a lo largo de la cadena productiva. En total, más de 3.600.000 empleos dependen directa o indirectamente de la actividad industrial.
Según la entidad, estos datos reflejan el carácter estratégico del sector por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas, además de sostener un entramado productivo construido por empresarios y trabajadores en todo el país.
En el comunicado, la UIA reconoció los avances del Gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y reformas estructurales, así como la baja de la inflación, la actualización del marco laboral y el proceso de integración internacional orientado a mejorar la competitividad.
No obstante, remarcaron que la industria es un sector transable que compite de forma directa con el mundo, por lo que necesita operar bajo estándares internacionales en presión impositiva, infraestructura y costos financieros. En ese sentido, consideraron fundamental avanzar en una agenda que reduzca las distorsiones acumuladas durante décadas.
La entidad subrayó que el objetivo del sector es ofrecer bienes de calidad global a precios internacionales y aclaró que el empresariado argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales heredadas.
Finalmente, la UIA afirmó que “el respeto es condición básica del desarrollo”, en referencia a quienes producen, invierten y generan empleo, y reafirmó su voluntad de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo.
