En diálogo con Mariana Horianski para STO Radio 90.5 Ariel Ramírez, dueño del salón de fiestas infantiles “Vení a Jugar”, transmitió su alegría luego de la reapertura del rubro a partir del día lunes después de mantener sus puertas cerradas desde el 16 de marzo.
Si bien la habilitación para comenzar los cumpleaños y eventos rige a partir del día sábado 7 de noviembre, actualmente ya se encuentran con sus puertas abiertas. Explicó que cuentan con un protocolo de bioseguridad estricto para el ingreso al local “Muy similar al que tienen los jardines. Tenemos tres espacios divididos por la distancia que corresponde. El primer espacio es el de la alfombra sanitizante, el segundo nivel es la desinfección de ropa rociando con alcohol y el tercer espacio que es el control del temperatura y sanitización de las manos con alcohol en gel”. Detalló por otra parte que “La desinfección de los juegos se hace una hora antes de cada evento, donde se realiza una desinfección total del salón. Una vez que ya ingresaron, el salón ya está desinfectado. Y como los niños y padres que ingresaron ya fueron desinfectados, no hace falta volver hacerlo”. Agregó que por el momento solo pueden ingresar 15 niños y 20 adultos por evento, y resaltó que fueron insistentes al solicitar la sanitización constante de los baños, cada una hora.
Los integrantes del equipo trabajan en conjunto para controlar sus normas internas de bioseguridad, entre las cuales se encuentran la señalización de espacios a través de aros en el piso, el ingreso solamente de 5 niños por atracción o juego donde van ingresando de a uno y los demás esperan en la fila. En los inflables más pequeños sólo pueden ingresar dos niños y en los que son un poco más amplios tres. La cama elástica sólo se utiliza por una persona a la vez. Cuando finaliza el cumpleaños, deben realizar la desinfección nuevamente del lugar “Es un trabajo arduo, todos los que somos parte del equipo y nos proponemos a trabajar todos juntos. Los padres también se responsabilizan en el cuidado de los niños”.
“Nosotros no podemos darle comida como antes” expuso, debido a que puede ser problemático para los niños que al no estar atentos, pueden perder cuidado tomando un vaso ajeno por ejemplo “Cada niño tiene que venir con su botellita o vaso, y la comida o bebida estará en la mesa de los adultos responsables que serán los que se van a encargar de servir a los niños”, especificó.
Refiriéndose a los peloteros aclaró que sus pelotitas fueron reemplazadas por goma eva o colchonetas, para que sea más práctico a la hora de higienizar, y en cuanto al ritual de cortar la torta actualmente no pueden colocar velitas, pero sí utilizan bengalas. Para las fotos de ese momento, sólo pueden hacer fotos grupales aquellos que pertenecen a la familia con la que convive el agasajado, pero el resto de sus familiares o amigos debe hacerlo por turno, hasta tres personas a la vez.
Ariel es el propietario de “Venir a jugar” desde el mes de febrero del 2018, y relató que es un negocio que ya existía anteriormente con otros nombres y diferentes dueños. Cuenta con un espacio edilicio formado por dos pisos y entre sus juegos se pueden encontrar: tirolesa, toro mecánico, cama elástica, inflables de distintos tamaños y por otra parte trabajan con servicios terciarizados como ser pintacaritas, mozos, decoración, servicio de mesas de dulce y tortas. Trabajan junto a profesores, coordinadores y animadores. Añadió que es necesario contar con dos profesores al tener dos niveles, así cada uno puede controlar y atender a los niños en ambos espacios. Agregó además que no tienen problema con el ingreso de ningún tipo de servicio al salón, haciendo referencia a servicios que quieran agregar al evento como ser payasos, magos, entre otros.
“Vení a jugar” contaba con eventos planificados hasta el mes de julio inclusive. El dueño del salón aprovechó para agradecer enormemente a las familias que brindaron su apoyo ante este momento que se encuentran atravesando “La gente ha tenido muy buena onda con nosotros” dijo y manifestó que la mayoría accedió a reorganizar las fechas para el año que viene o fin de año. “No actualizamos los precios. Si ya se vendió en tal precio, se mantiene” consideró a partir de la situación que todos estamos atravesando.
Por otro lado, desde el año pasado, como herramienta de ingreso económico para aquellos días que no contaban con reservas de fiestas, el lugar adoptó una modalidad beneficiosa para aquellos que necesitan un tiempo libre para estudiar, trabajar o simplemente llevar a sus niños a divertirse un rato, que la llamaron “tardes de juego”, donde los padres, familiares o amigos podían llevar a los niños a jugar abonado una entrada y podían permanecer durante 3 horas haciendo uso de los atractivos y juegos.
Expresando su situación durante los meses de confinamiento, donde su comercio permaneció cerrado transmitió “Ha sido duro, con mi esposa nos gastamos prácticamente todos los ahorros. Tuvimos que seguir pagando alquiler, afortunadamente el dueño nos cobró el 50% del alquiler. Y a los empleados que tenemos registrados, les seguimos pagando los sueldos. Tuvimos ayuda del gobierno que nos ha dado un crédito para los peloteros, porque hicimos una gestión. Era un crédito de hasta $250.000. Cada uno veía cuál era la necesidad, y podía pagarlo de acá a 24 meses sin interés. Nos ha dado una ayuda importante para bancar estos tiempos, la verdad es que el Ministerio de Industria se ha portado bien y nos ha dado una mano porque íbamos a ser los últimos en volver”, expresó y por otra parte se lamentó por aquellos salones que se vieron obligados a cerrar sus puertas “Cerraron 50% de los peloteros de Resistencia y casi un 70% de los de Barranqueras. Hemos conocido casos, donde compraron un pelotero en diciembre y les agarró pandemia en marzo”.
Aún no cuentan con reserva para el día de reapertura y reflexionó que “Está difícil porque son 15 niños y es un número que a la gente todavía no le viene bien invertir solo por esa cantidad”. Informó que la contratación de sus servicios se puede abonar en efectivo, tarjeta de crédito o débito, o en un acuerdo con el cliente para pagar mes a mes, donde se les brinda un comprobante a ambas partes.
El local se encuentra ubicado en el macrocentro de la ciudad de Resistencia: Santiago del Estero 754, donde se pueden dirigir para realizar las reservas y conocer el lugar, o a través de redes sociales como Instagram o Facebook también lo pueden encontrar como “Venir a jugar”.
Para finalizar sostuvo “A mí me cerró el negocio la pandemia, no me lo cerró ni el presidente, ni el gobernador, ni el intendente, a mí me lo cerró la pandemia. No le puedo echar la culpa a nadie. Es más, en la que pudieron darnos algo, nos dieron algo” y expresó que ante todo lo vivido hay actitudes y costumbres que considera que no volverán a ser como antes.
