Rodolfo Arruabarrena será el DT de Boca en la continuidad del 2026, es cosa juzgada. Tal como lo anticipó Olé en la mañana del sábado, el DT aceptó el ofrecimiento de Juan Román Riquelme y -ya desde las últimas horas del viernes- quedaron por pulir detalles mínimos, de índole económico en su mayoría, que ya fueron zanjados y propiciaron la vuelta del Vasco 10 años después de su salida.
Lo que sí se supo con el transcurso de las horas es que los tiempos están en pleno proceso de cierre del vínculo y que en breve debería confirmarse que entre lunes y martes llegará el anuncio y -posteriormente- el viaje desde España (donde reside con su familia) a Argentina, para ya meterse de lleno en el proyecto del nuevo Boca.
Luego llegará la hora de la presentación formal, una instancia que no tuvo su antecedente en el último ciclo por la naturaleza en la que se dio la asunción de Claudio Ubeda tras la muerte de Miguel Ángel Russo. Incluso, tampoco la conferencia de Miguelo había contado con la presencia de sus ayudantes, por lo que a Ubeda siempre le faltó esa foto con el presidente que esta vez sí tendrá el Vasco.
Si bien no trascendieron cuestiones menores del acuerdo, lo que sí es un hecho tiene que ver con la duración, que se extenderá por 18 meses, hasta diciembre de 2027, coincidente con el final del mandato de Riquelme como presidente. Una semejanza más -junto con el difícil momento con el que asumió en 2014- con su presencia en las elecciones de 2015, que las atravesó siendo entrenador del club que lo vio nacer.
Pedido especial
Lo que sí pudo saber Olé, además de la rapidez del acuerdo, es un pedido especial que le habría hecho a Juan Román Riquelme en el llamado que los conectó: el de estar al tanto de las gestiones que ya comenzaron (por ejemplo, la de Sebastián Villa) y de tener la suficiente injerencia como para delinear un plantel a su medida.
¿Qué quiere decir esto? Que el Vasco quiere asumir cuanto antes y que su ya iniciado estudio del plantel lo lleva a querer formar parte del proceso de decisión de los ingresos y las salidas. Una situación que en muchos clubes presenta disyuntivas ante la presencia de secretarías técnicas y que en Boca no es la excepción, aunque sea un tema central en cada mercado.
Las experiencias del Vasco
Con casi dos años como DT de Boca, Arruabarrena sabe lo que es heredar un plantel (le sucedió en 2014 en su arribo tras la salida de Carlos Bianchi) y también qué significa administrar riquezas por mercados abundantes como el de enero de 2015 y hasta con lo que significó la llegada estelar de Carlos Tevez unos meses después.
Con esas experiencias, sus ganas de aportar y la oportunidad de moldear un Boca a su medida son dos de las obsesiones que lo pondrán una vez más en el banco local de la Bombonera. Esperando tener éxito, y así llevarle alegría a la golpeada gente que banca su regreso.
