El Xeneize decidió dejar su estadio por los problemas en el campo de juego que se vieron en la ida ante O’Higgins.
Ya se veía venir, sólo faltaba la confirmación, y terminó resolviéndose este viernes. Boca no jugará en la Bombonera sus próximos dos o tres compromisos como local por el Torneo Clausura ante Estudiantes y Vélez, y evaluarán cómo siguenante Recoleta por la Sudamericana.
La mudanza tiene que ver con los problemas que mostró el campo de juego en el partido de ida con O’Higgins. Y como encima se esperan fuertes lluvias en CABA desde este viernes, durante toda la semana, eso podría complicar todavía más la recuperación del césped.
De esta manera, el Xeneize no jugará en el Templo el próximo miércoles 5, en el encuentro pendiente de la segunda fecha que no se disputó esta semana por la participación del equipo del Vasco en la Sudamericana. Y que lo mismo sucedería con Vélez, el sábado 8 de agosto.
El tercer encuentro sería el del martes 11 por la ida de octavos de final de la Sudamericana ante Recoleta de Paraguay, aunque en este caso verán cómo se encuentra el césped de la Bombonera y luego definirán si siguen afuera o vuelven a casa.
El estadio elegido para que Boca haga de local
En estos días, Boca hizo dos consultas formales: habló con Lanús y con Huracán para saber si ambos clubes están dispuestos a prestarles la cancha y también les consultó a ambos un presupuesto por utilizarlo. Y finalmente se resolvió por ir a Parque Patricios, con un acuerdo por los primeros dos partidos. Luego verán cómo sigue el césped de la Bombonera y definirán.
Un sector que preocupa
La preocupación por el campo de juego de la Bombonera está puesta especialmente en el sector cercano a los palcos preferenciales, la misma zona que durante el encuentro frente a O’Higgins llamó la atención por presentar una franja de césped mucho más verde que el resto del terreno.
Ese sector fue resembrado durante el receso con el objetivo de recuperar el campo de juego. Sin embargo, los tiempos no alcanzaron para que el césped terminara de asentarse y las condiciones climáticas tampoco ayudaron.
Durante el partido de la Sudamericana quedó en evidencia que esa parte de la cancha seguía sensible. En varias jugadas el césped se levantó e incluso varios jugadores se resbalaron como consecuencia del estado de la superficie.
