El gobierno del Reino Unido considera que la Argentina intenta “socavar los derechos, la prosperidad y la seguridad económica de los habitantes” del archipiélago.
El gobierno inglés convocó este miércoles la embajadora argentina en el Reino Unido, Mariana Plaza, para tratar el reciente pedido de la Argentina ante la ONU, que tiene como objetivo frenar proyectos petrolíferos en las inmediaciones marítimas de las Islas Malvinas.
La subsecretaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, lo confirmó a través de un comunicado en redes sociales y sostuvo que el reclamo legal argentino constituye un “intento de socavar los derechos, la prosperidad y la seguridad económica de los habitantes” del archipiélago.
“No es un acto que refleje la responsabilidad de los compromisos internacionales”, agregó la funcionaria británica, remarcando que “ese comportamiento nos plantea preguntas sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido“.
Además, subrayó que las islas “son británicas, siempre defenderemos los derechos de los isleños a la autodeterminación”, y añadió que “el Reino Unido continuará hombro con hombro junto a ellos para defender robustamente sus deseos, su economía y su derecho a definir su futuro, tal como el primer ministro (Andy Burnham) lo dejó claro: nuestro apoyo es firme”.
De esta manera, sigue escalando la tensión diplomática entre ambas naciones por las islas del atlántico sur luego de que Javier Milei emprendiera su inesperada cruzada malvinera. Como se sabe, el lunes último inició un arbitraje internacional contra la administración británica por la explotación petrolífera en aguas del mar Argentino.
Como se sabe, el Presidente había anunciado que, en caso de que el gobierno británico no cumpla con el requerimiento dentro de las dos semanas otorgadas, solicitará a un tribunal internacional la aplicación de medidas provisionales para resguardar sus derechos soberanos.
Milei subrayó que busca detener “el saqueo ilegal” de recursos argentinos en el archipiélago administrado por el Reino Unido desde su ocupación ilegal en 1833, año desde el cual la Argentina viene reclamando por su soberanía.
La Cancillería argentina envió hasta el momento alrededor de 200 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países, e inició unos 60 procedimientos administrativos y presentó en tribunales argentinos al menos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras —de capitales británicos, israelíes y canadienses— y sus directivos.
