Fran sufrió una falla mecánica en su Alpine e intentó volver a ponerlo en marcha, pero no lo consiguió y debió retirarlo.
Un GP de Singapur en el que no pasaba mucho, con pocos adelantamientos -la excepción fue la remontada de George Russell- y ningún safety car que moviera un poco la grilla, terminó de la peor manera para Franco Colapinto: en la vuelta 31, su Alpine se detuvo, no consiguió volver a ponerlo en marcha y debió abandonar.
Franco estaba teniendo una carrera regular, como casi todos, tras haber ganado una posición en la largada, regresado al 15° puesto inicial tras ser adelantado por Russell y vuelto al 14° una vez más por el abandono de Gabriel Bortoleto (su monoplaza se paró en la recta principal de boxes). Para la mitad de la carrera, fue su auto el que no dio más.
Por lo que se vio en la cámara a bordo del argentino, venía corriendo con normalidad y en el ingreso a una curva su A526 dejó de responder. A diferencia de lo sucedido el sábado en la Sprint, cuando su volante se apagó (luego se supo que tuvo un problema en el sistema de almacenamiento de energía), siguió encendido y se vio qué trató de hacer para regresar a la pista.
“El auto 43 se retiró del GP de Singapur con lo que se sospecha que es un problema en la transmisión. El equipo va a esperar al retorno del auto para investigar por completo la causa”, explicó la escudería.
