Pese a su dominio, sus 6 corners cortos contra 4, la Selección no logró imponerse en los arcos y fue igualdad sorpresiva en Bélgica.
Las Leonas arrancaron su camino en el Mundial de Bélgica y Países Bajos con un empate que dejó sabor amargo. Argentina fue superior durante buena parte del encuentro, generó las situaciones más claras y tuvo seis córners cortos, pero no logró traducir ese dominio en goles y terminó igualando 1-1 ante Estados Unidos, en el Belfius Stadium de Bélgica.
Del otro lado, una selección estadounidense con 19 debutantes mundialistas y apenas una jugadora con experiencia previa en una Copa del Mundo resistió, tuvo como figura a su arquera y celebró el empate como un triunfo.
Un primer cuarto de menor a mayor
Los primeros minutos fueron de estudio, con Estados Unidos tomando la iniciativa. Apenas a los dos minutos, las norteamericanas tuvieron la primera chance del partido a través de un córner corto, pero la defensa argentina respondió bien y logró neutralizarlo.
A Las Leonas les costó unos minutos soltarse. El primer remate argentino llegó recién después de una buena acción de Julieta Jankunas, cuyo revés fue desviado por la arquera estadounidense Kelsey Bing con su pierna izquierda.
A partir de ahí, Argentina comenzó a hacerse dueña del partido. Y a los 11 minutos llegó el premio.
María José Granatto protagonizó una muy buena acción por la derecha, ingresó al círculo y metió un pase hacia atrás que encontró a Brisa Bruggesser, una de las diez debutantes mundialistas argentinas, quien apareció por el segundo palo y conectó para marcar el 1-0.
Las Leonas habían conseguido transformar su dominio en ventaja y cerraron el primer cuarto arriba.
El segundo cuarto mantuvo la misma tendencia. Esta vez por la izquierda, Majo Granatto volvió a generar peligro y obligó a otra gran intervención de Bing, nuevamente con su pierna izquierda.
Argentina siguió presionando y a los 18 minutos consiguió su primer córner corto. La ejecución fue para la arrastrada de Agustina Gorzelany (112 goles en 160 partidos), pero la jugada fue invalidada por peligrosa y el conjunto nacional se quedó sin poder aprovechar otra oportunidad.
Las Leonas dominaban, manejaban la bocha y llegaban con mayor claridad. Pero cuando parecía que el segundo gol estaba más cerca del lado argentino, llegó el golpe estadounidense.
En apenas una de sus primeras aproximaciones profundas, Madeleina Zimmer entró con peligro por la derecha tras recibir una bocha no muy bien defendida por Argentina, incluso con una rección tardía de Jankunas, y generó una situación peligrosa dentro del área. En medio de un ramillete de jugadoras apareció Emma DeBerdine, que capturó la pelota y marcó el 1-1.
El empate fue inesperado por el desarrollo del partido: Argentina había sido superior, pero no había logrado plasmar esa diferencia en el marcador.
Estados Unidos tuvo además un nuevo córner corto, el segundo contra uno de Argentina hasta ese momento, pero tampoco pudo aprovecharlo.
Más presión, pero sin gol
Argentina salió al tercer cuarto decidida a recuperar la ventaja. A los dos minutos, la presión de Zoe Díaz y María Ortiz provocó el segundo córner corto para Las Leonas. Otra vez fue Gorzelany la encargada de la arrastrada, pero su remate fue bien bloqueado por la defensa estadounidense.
El partido entró entonces en una dinámica más pareja, aunque Argentina continuó buscando con mayor insistencia.
Sobre el cierre del tercer cuarto llegaron nuevas oportunidades desde el fijo para ambos equipos. Primero, Bing volvió a aparecer para convertirse definitivamente en una de las figuras del partido: le tapó otro disparo a Gorzelany.
Del otro lado, Estados Unidos también tuvo su oportunidad desde el córner corto, pero su ejecutante cometió una infracción y la chance se diluyó.
El último cuarto y una chance que no apareció
Las Leonas salieron a buscar el triunfo en los 15 minutos finales. Eugenia Trinchinetti tuvo una oportunidad que terminó siendo despejada sobre la línea, pero Argentina no consiguió aprovechar sus mejores momentos.
Después llegaron dos nuevos córners cortos, pero tampoco hubo gol.
Estados Unidos, mientras tanto, encontraba espacios cada vez que podía salir de la presión argentina. Incluso tuvo un nuevo córner corto sobre el tramo final: armó una jugada preparada y el remate fue despejado por Cristina Cosentino con el guante.
Argentina terminó volcada al ataque, pero esa postura también dejó espacios atrás que las estadounidenses aprovecharon para intentar lastimar de contra.
El 1-1 terminó siendo un resultado inesperado por lo que mostró el partido. Las Leonas tuvieron el control durante buena parte del encuentro, generaron más peligro y dispusieron de seis córners cortos contra cuatro de Estados Unidos, pero no pudieron capitalizar esa superioridad.
También quedaron algunas señales para corregir: además de la falta de eficacia en el área rival, Argentina por momentos quedó demasiado expuesta cuando se volcó al ataque y permitió algunos contragolpes peligrosos.
Ahora habrá que esperar hasta el lunes, cuando Argentina vuelva a jugar y tenga enfrente al rival más duro de la zona, Alemania, que este sábado comenzó el Mundial con una victoria por 3-0 sobre Escocia, el equipo más débil del grupo.
