Una investigación independiente ha puesto bajo la lupa las prácticas invasivas de recopilación de datos de determinados modelos de Smart TV de LG tras detectar comportamientos preocupantes que afectan tanto al uso del micrófono como al seguimiento de la actividad del usuario. Entre los hallazgos más alarmantes figura la capacidad de seguir captando audio incluso cuando la pantalla está apagada, además de recopilar información sobre el contenido reproducido y hacer un mapeo de los dispositivos conectados a la red doméstica. Este conjunto de prácticas ha hecho saltar las alarmas entre expertos independientes y vuelve a abrir el debate sobre hasta dónde llega la recopilación de datos en los televisores inteligentes modernos.
La investigación ha sido realizada por Gamers Nexus en colaboración con Level1Techs y otros investigadores independientes especializados en seguridad, quienes durante meses han analizado distintos modelos de Smart TV de LG para estudiar qué información recopilan y qué hacen con ella. Para ello realizaron pruebas de tráfico de red, descubriendo comportamientos que no se limitan a registrar qué aplicaciones utilizamos o qué contenidos vemos. Entre otras cosas, detectaron que algunos modelos pueden identificar numerosos dispositivos presentes en nuestra red doméstica, recopilar información sobre redes Wi-Fi cercanas y, en determinadas circunstancias, mantener activado el micrófono incluso cuando la pantalla está apagada.
Una de las tecnologías en el foco de la polémica es el ACR, el reconocimiento automático de contenido, un sistema presente desde hace años en numerosos televisores inteligentes que toma pequeñas muestras de imagen y sonido para identificar qué estamos viendo. Desde el punto de vista del fabricante, su propósito puede resultar entendible: conocer los hábitos de consumo permite ofrecer recomendaciones, medir audiencias o personalizar publicidad. El problema es que los investigadores aseguran que determinados televisores LG llevan la recopilación mucho más lejos de lo que cabría esperar de esta función: desde identificar móviles, ordenadores y otros dispositivos inteligentes conectados a la misma red hasta obtener nombres e información de redes Wi-Fi próximas y combinar todos estos datos con la información obtenida mediante ACR para construir un perfil mucho más detallado e invasivo del entorno y los hábitos del usuario.
Las implicaciones para la privacidad son especialmente delicadas porque un televisor ocupa un espacio privilegiado dentro de muchos hogares, además de permanecer conectado durante años a un entorno de red principalmente privado. Aunque algunas de estas funciones están contempladas en los acuerdos y ajustes de privacidad que aparecen durante la configuración inicial del dispositivo y pueden desactivarse, resulta razonable preguntarse cuántos usuarios son realmente conscientes de las posibles repercusiones de lo que están aceptando. A esto se suman las vulnerabilidades encontradas por los investigadores: un televisor comprometido podría convertirse en un punto de acceso a otros dispositivos de la red e incluso utilizar su micrófono para captar audio del hogar con la pantalla apagada. De ahí que los expertos recomienden revisar los permisos, desactivar ACR y otras funciones de recopilación innecesarias.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión tan incómoda como recurrente en plena era de la información y del Internet de las cosas: que un dispositivo sea “inteligente” implica, en muchas ocasiones, que también está recopilando información sobre nosotros. Es comprensible que determinadas funciones necesiten conocer nuestros hábitos para funcionar de manera personalizada, pero existe una enorme diferencia entre saber qué serie estamos viendo y elaborar un mapa de los dispositivos que tenemos en casa o disponer de un micrófono susceptible de seguir funcionando cuando creemos que el televisor está apagado. Ante todo, una Smart TV debería ser un aparato para ver la televisión, no una posible punto de entrada para miradas indiscretas hacia todo lo que ocurre en la más estricta privacidad de un hogar.
La respuesta de LG al informe de Gamers Nexus
En respuesta al informe encabezado por Gamers Nexus, Level1Techs y otros investigadores independientes, LG ha realizado las siguientes declaraciones: “Las afirmaciones realizadas en el vídeo publicado por Gamers Nexus recientemente no son correctas. Los televisores LG procesan datos de voz únicamente cuando se mantiene pulsado el botón de voz del mando a distancia o cuando se reconoce una palabra de activación, como «Hi LG», después de que el usuario haya activado la función de reconocimiento de voz de campo lejano (Far-Field Voice Recognition). Al margen de estos casos, los televisores no recogen ni graban conversaciones ambientales. Si no se reconoce la palabra de activación, no se transmiten datos de voz al servidor; el procesamiento de audio para detectar la palabra de activación se realiza localmente en el dispositivo y se elimina de forma inmediata.
Además, para ofrecer funcionalidades propias de una Smart TV, los televisores LG cuentan con la capacidad de detectar y conectarse a dispositivos cercanos que se encuentren en la misma red. Se trata de una función estándar que suelen ofrecer los Smart TV y los dispositivos para el hogar conectado. La función ACR (Reconocimiento Automático de Contenidos) se ofrece de forma opcional bajo consentimiento expreso para proporcionar recomendaciones de contenido, servicios y anuncios personalizados. Si el usuario no da su consentimiento, los datos de ACR no se utilizan con fines publicitarios. La seguridad de los datos es una prioridad para LG, razón por la cual se compromete a ofrecer transparencia y garantiza que los usuarios puedan elegir sus preferencias de privacidad, así como identifica vulnerabilidades y ofrece las actualizaciones de seguridad correspondientes.”
