Borrón y cuenta nueva. Ya es historia la derrota de Argentina ante Arabia Saudita. No queda otra. Es así. El Mundial no da margen para el lamento. Es cambiar el chip y ya enfocar la mira en lo que será el próximo compromiso, vital y clave para las aspiraciones futuras.
En cuanto al equipo titular, Lionel Scaloni deberá revisar cómo quedaron sus jugadores después de este intenso partido, las molestias, el rendimiento de algunos jugadores y el desgaste propio durante los más de 90 minutos jugados.
Faltan tres días y poco más para verse las caras con el elenco norteamericano, en lo que será sin dudas una final anticipada, impensada en la previa, pero real en el futuro próximo.

