Este miércoles 3 de junio se cumplen 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento social que marcó un antes y un después en la estructura de la lucha contra la violencia de género en la Argentina. La jornada nacional, originada inicialmente en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, vuelve a convocar a decenas de miles de personas en las plazas de todo el territorio bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”.
La convocatoria principal será frente al Congreso de la Nación. La jornada estará atravesada por la conmoción generada por los crímenes de Agostina Vega (14 años, en Córdoba), Dulce María Beatriz Candia (17 años, en Misiones) y Noelia Carolina Romero (30 años, en Temperley). El reclamo llega en un contexto alarmante: según las organizaciones convocantes, en Argentina una mujer es víctima de femicidio cada 31 horas, mientras crecen las denuncias por el retroceso de políticas públicas destinadas a prevenir y asistir situaciones de violencia de género.
Desde el colectivo fundador de Ni Una Menos, la periodista Vanina Escales advirtió sobre el “enorme retroceso” en materia de protección institucional por parte del Estado nacional.
En Argentina se registra un femicidio cada 31 horas.
Referentes del movimiento feminista Ni Una Menos se pronunciaron tras el asesinato de la adolescente de Córdoba Agostina Vega (14). Al respecto, sostuvieron que “hay un montón de subregistro de femicidios” en el Gobierno de Javier Milei y vincularon este hecho con “la idea de que la violencia no tiene género” para la gestión libertaria.
“Dijeron que no eran femicidios sino ‘homicidios de mujeres’. Eso implica una torsión cognitiva sobre el modo de leer esa violencia que desestructura un acumulado político de mucho tiempo”, sostuvo en diálogo con Futurock la socióloga Lucía Cavallero.
A su vez, sostuvo que “hay una intencionalidad política que no puede hacernos descansar en la cuenta matemática de la cifra de los femicidios”: “Hicieron una conferencia diciendo que bajaron los ‘homicidios de mujeres’ al mismo tiempo en que nosotras decíamos que Agostina había sido asesinada con un ensañamiento propio de los femicidios”, reflexionó la mujer.
